Por: Diana Bedolla
“Esto solo es el principio”. Con esa certeza, Carlo Basabe atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Actor, músico y creador, su presente está marcado por una palabra que resume su evolución profesional y personal: enfoque.
Detrás de las cámaras, Carlo se define como un hombre sencillo, de esos que encuentran placer en los pequeños rituales de todos los días. Un buen desayuno, caminar por un parque, descubrir una aventura en la ciudad o quedarse en casa cocinando y viendo una película con su novia forman parte de ese universo cotidiano que contrasta con la intensidad de su profesión. Disfruta desde el drama y la comedia hasta la ciencia ficción, aunque el anime ocupa un lugar especial entre sus gustos. Le gusta reírse de las cosas más simples, pero también perderse en conversaciones profundas de las que pueda llevarse algo nuevo.
Esa dualidad —la sencillez de su vida personal y la intensidad de su mundo creativo— se refleja en la carrera que ha construido. Con proyectos como El Otro Padre, de Netflix, y Autos, Mota y Rocanrol, Carlo reconoce sentirse orgulloso de los pasos que ha dado, pero no dispuesto a conformarse.
“Estoy listo para el siguiente nivel”, asegura.
Para llegar ahí, entiende que el talento necesita disciplina. Estudiar, prepararse física y mentalmente y mantenerse firme son, para él, parte de una filosofía que no admite pausas. En una industria donde las oportunidades pueden llegar de manera inesperada y los tiempos rara vez coinciden con las expectativas, Carlo ha aprendido que mantenerse preparado es tan importante como saber aprovechar el momento cuando finalmente aparece.
Uno de sus personajes más significativos ha sido Emilio, en El Otro Padre. Interpretarlo le permitió explorar una faceta más oscura y visceral de su personalidad. Emilio es un joven que toma decisiones cuestionables desde la inmadurez, la prepotencia y una parte más compleja de su psique. Para Carlo, entrar en esa mentalidad fue también una experiencia de aprendizaje personal.

El proceso de construcción de un personaje comienza para él con algo esencial: leer. Leer una y otra vez el texto, analizarlo y comprender todo aquello que existe detrás de las palabras. Después llega la exploración psicológica: los objetivos, conflictos, formas de actuar y estrategias que utiliza el personaje para conseguir lo que busca. También considera fundamental conocer al equipo y construir una relación de trabajo sólida, porque entiende que una producción funciona mejor cuando existe respeto y una filosofía compartida.
Pero si existe una palabra que resume uno de los mayores desafíos de la profesión actoral, para Carlo es “sí”.
Conseguirlo.
El rechazo forma parte inevitable del camino, y aprender a convivir con él se ha convertido en una de las grandes lecciones de su carrera. Audiciones, preparación y estudio son parte del universo del actor; lo verdaderamente complejo, explica, es construir una vida alrededor de oportunidades que pueden tardar en llegar y aprender a atravesar la incertidumbre sin perder la motivación.

En ese proceso, la organización financiera también ha sido una herramienta de libertad. Tener control sobre esa parte de su vida le ha permitido disponer del tiempo necesario para continuar preparándose y perseguir sus objetivos sin perder de vista el equilibrio personal.
Y mientras la actuación continúa creciendo, la música abre un segundo territorio creativo.
Su faceta musical nació de una búsqueda artística, pero también de una necesidad de independencia. Cuando descubrió que podía producir y convertir sus ideas y emociones en canciones, comenzó a construir un proyecto que poco a poco encontró su propia identidad. Hoy quiere que su música llegue al mundo, que sus sonidos conecten y que sus letras puedan convertirse en parte de las historias de quienes las escuchan.
Para Carlo, actuación y música no compiten: se alimentan.
Después de pasar horas en un estudio musical, llega al set con una sensación de mayor libertad; después de vivir un personaje intensamente frente a las cámaras, lleva esas emociones de regreso al estudio. Incluso al crear música suele imaginar personajes, mientras que al actuar piensa en ritmos, cadencias y formas de hablar. Dos disciplinas que, en sus palabras, funcionan como artes hermanas.
Su universo creativo también apunta hacia géneros y personajes que despiertan su imaginación. Detectives, superhéroes, acción, fantasía y ciencia ficción son algunos de los territorios que le gustaría explorar. Hay en ellos una combinación de intensidad, transformación y aventura que parece encajar perfectamente con la inquietud artística que define su presente.

Entre sus recuerdos más especiales está su primer estreno teatral. A diferencia del audiovisual, explica, el teatro tiene algo irrepetible: la conexión inmediata con el público. Aquella noche, acompañado por familiares y amigos cercanos, experimentó una emoción que permanece intacta en su memoria y que ocupa un lugar especial dentro de su historia.
Sus referentes también hablan de su manera de entender el cine. Leonardo DiCaprio, Robert De Niro, Jake Gyllenhaal y Woody Harrelson forman parte de una lista de actores que admira, junto con nombres como Matthew McConaughey, Tobey Maguire, Edward Norton y Seth Rogen. Una generación de intérpretes que, asegura, continúa motivándolo cada vez que los ve en pantalla.
En redes sociales, Carlo mantiene una relación estratégica. Las entiende como una extensión de su currículum, un escaparate para sus proyectos y, ocasionalmente, una ventana hacia su vida personal. También reconoce que han sido una herramienta real para conseguir trabajo y conectar con artistas que admira. Para él, la clave está en que cada persona decida cómo relacionarse con ellas y qué parte de sí misma desea compartir.
Hoy, todo parece conducir hacia una misma dirección: el enfoque.
Carlo siente que ya se demostró a sí mismo que puede hacerlo. Cuenta con un equipo que lo respalda, una comunidad que percibe como sana y, sobre todo, una claridad distinta sobre lo que quiere construir. Ahora busca mantenerse firme, sano y fuerte para todo lo que viene.
Y lo que viene promete.
Aunque todavía no puede revelar demasiado, adelantó que llegará un nuevo proyecto para plataformas en el que tendrá el papel de protagonista joven. La emoción es evidente. Paralelamente, prepara nueva música y un álbum en el que explorará una faceta con más canto y menos rap, acercándose a géneros como R & B, UK Garage, electro y trap.

Dos caminos creativos. Una misma identidad.
Carlo Basabe está entrando en una etapa donde el talento ya no se trata únicamente de demostrar que puede hacerlo, sino de decidir hasta dónde quiere llegar.
Su mensaje para quienes han acompañado su trayectoria y para quienes apenas comienzan a descubrirlo es tan directo como su filosofía actual:
La vida ya es un caos. Amen, gocen y hagan lo que les apasione.
Y quizá ahí está la verdadera esencia de Carlo: seguir creando, seguir explorando y, sobre todo, mantener el enfoque para convertir el siguiente capítulo en algo todavía más grande.
CRÉDITOS
STYLIST: MEREDITH VA
@_MER_CV
MAQUILLAJE: KAY
@FAKAYKAY
ACTOR: CARLO BASABE
@CARLOBASABE
FOTÓGRAFO: ALFONSO LÁZQUEZ
@ALFONSO_LAZQUEZ
ESTUDIO ALTATA: @ESTUDIOALTATA










