Por: Diana Bedolla
Búsqueda, movimiento, expansión. Tres palabras que hoy definen la etapa que vive Antara Krogh y que, al mismo tiempo, revelan mucho de la mujer que existe detrás de la actriz, la modelo y el rostro que comienza a conquistar nuevos escenarios desde Ciudad de México.
Originaria de Chile y radicada en la capital mexicana desde hace cuatro años, Antara ha construido su camino desde una sensibilidad profundamente artística. Creció entre cámaras, pinturas, exposiciones, fotografía y teatro: hija de un actor y una artista plástica y gestora cultural, encontró desde pequeña en la creatividad una forma natural de habitar el mundo.
Su historia comenzó mucho antes de los reflectores. Desde niña hacía collages, collares, intervenía ropa, pintaba y experimentaba con distintas formas de expresión. En la adolescencia tomó la cámara de su madre para crear autorretratos, transformándose frente al lente a través de personajes, maquillaje y vestuario. A los 18 años decidió estudiar teatro y, desde entonces, la actuación se convirtió en una de las grandes constantes de su vida.
Hoy, Antara se mueve con naturalidad entre la actuación y el modelaje, dos industrias que reconoce como exigentes, pero también profundamente estimulantes. Para ella, cada proyecto representa un desafío y una oportunidad de seguir creciendo. Hay algo especialmente poderoso en su manera de mirar su propia trayectoria: lejos de medirla únicamente por los resultados, la observa desde la perspectiva de aquella niña que algún día soñó con dedicarse al arte.

“Si la Antara chiquita pudiera verme hoy, estoy segura que estaría muy orgullosa de mí”, comparte.
En la actuación encuentra un espacio para explorar otras identidades. Disfruta particularmente la comedia, aunque reconoce que hacer reír es mucho más complejo de lo que parece. Frente a una cámara, el reto permanece: vivir cada escena como si estuviera ocurriendo por primera vez, reaccionar con verdad y dejarse sorprender por aquello que sucede dentro de la historia.
Uno de los momentos que marcó su evolución fue su obra de egreso en la universidad. Aquella experiencia representó, para ella, un paso hacia la libertad creativa y una mayor confianza en sí misma como actriz. Desde entonces, cada personaje se ha convertido en una nueva oportunidad para descubrir algo distinto.
En el mundo del modelaje, esa formación actoral también se vuelve una ventaja. Antara no llega frente al lente únicamente para posar; interpreta. Entiende el concepto, se transforma y deja a un lado a la Antara cotidiana para construir, junto con fotógrafos, maquillistas y vestuaristas, una narrativa visual. Su experiencia en múltiples colaboraciones le ha permitido descubrir que la magia de una imagen nace también de escuchar las propuestas de quienes forman parte del equipo creativo.
Y aunque la imagen es parte fundamental de su profesión, la autenticidad ocupa un lugar todavía más importante.

Su estilo personal no responde necesariamente a las tendencias. Desde pequeña encontró en la ropa, los cortes de pelo y la transformación estética una forma de expresar su identidad. Elegir lo que le gusta, antes que aquello que se impone, ha sido una constante. Incluso cuando la industria le ha sugerido ser más neutral o convencional, hay algo que termina imponiéndose: su necesidad de ser ella misma.
“Querer ser yo, siempre gana”, afirma.
Esa filosofía también se refleja en su manera de entender el trabajo. Antara observa cada producción como un engranaje en el que todas las personas tienen un papel esencial. Su respeto por la industria, adquirido desde pequeña, la ha llevado a valorar la profesionalidad, el trabajo en equipo y la importancia de crear ambientes donde cada integrante pueda aportar su talento.
Para construir una carrera sólida, su fórmula es sencilla, pero contundente: creer en uno mismo, confiar en las propias capacidades y entregar el corazón.
Con una personalidad versátil y un estilo auténtico, Antara también mantiene una relación particular con las redes sociales. Hubo una etapa en la que disfrutaba crear personajes, hacer videos y encontrar distintas maneras de hacer reír a su comunidad. Ahora se encuentra explorando cómo regresar a ese universo digital desde un lugar más genuino y construir una comunidad que pueda acompañarla en el proceso que está viviendo.
Y el futuro promete nuevos capítulos.

Antara sueña con ficción, con una serie, una película o un personaje que represente un verdadero desafío. Entre sus grandes deseos está trabajar algún día con Guillermo del Toro; además, más de una persona le ha dicho que sus facciones podrían encajar perfectamente en el imaginario cinematográfico de Tim Burton. Dos nombres que, de alguna manera, parecen dialogar con esa estética singular que la ha acompañado desde siempre.
Mientras esos proyectos llegan, Antara continúa creando, aprendiendo y explorando. A sus 20 años aprendió a tatuar; hoy, en sus 30, está aprendiendo a coser a máquina. Porque para ella la creatividad no tiene una sola disciplina ni una fecha de caducidad.
Su presente es movimiento. Su mirada está puesta en la expansión. Y su historia continúa en búsqueda de aquello que alguna vez imaginó.
A quienes siguen su trabajo y a los lectores de Showroom News, les deja un mensaje que resume perfectamente su filosofía: perseguir aquello que apasiona, confiar en uno mismo y hacer todo lo que esté al alcance para convertir los sueños en realidad.
La vida es ahora. Y Antara Krogh parece estar lista para vivirla frente y detrás de la cámara.
CRÉDITOS
STYLIST: MEREDITH VA
@_MER_CV
MAQUILLAJE: KAY
@FAKAYKAY
MODELO: ANTARA KROGH
@ANTARAKROGH
FOTÓGRAFO: ALFONSO LÁZQUEZ
@ALFONSO_LAZQUEZ
ESTUDIO ALTATA: @ESTUDIOALTATA










