La actriz mexicana reflexiona sobre su trayectoria, su pasión por el teatro y los retos que sigue enfrentando como artista multifacética.

Con más de treinta años de trayectoria en cine, televisión y teatro, Mariana Gajá no solo ha sobrevivido a los vaivenes de una industria cambiante, sino que lo ha hecho manteniéndose fiel a sí misma, a su ritmo y a su intuición creativa. “He aprendido la importancia de caminar sin compararme, de tener metas alcanzables y llegar a ellas sin frustración, solo con trabajo constante y dedicación”, asegura la actriz en entrevista exclusiva.
Hoy, Gajá continúa sorprendida y gozosa con su oficio, con la misma emoción que cuando comenzó, pero ahora armada con herramientas sólidas y una mirada reflexiva. En su regreso al escenario con entre Pancho villa y una mujer desnuda, interpreta a Gina, un personaje entrañable para ella: “Es una obra que vi cuando aún estudiaba. Fue un referente para mi generación por cómo abordaba el feminismo con ligereza, humor y contundencia. Amo ser Gina”.
Para Mariana, el teatro es un ritual, un acto de presencia radical en un mundo cada vez más digitalizado: “Si no estoy presente no sucede, si el público no está presente no sucede. Es un regalo de humanidad”. Y ese regalo lo lleva también a las calles, donde ha experimentado con montajes al aire libre: “Tener de escenografía nuestra ciudad, nuestro ruido, nuestra gente… eso es identidad”.
En su participación en Lobos por Corderos, dirigida por Reynolds Robledo, explora una pieza dramática densa y exigente. “Es un universo complejo que necesita síntesis actoral. Reynolds nos da libertad, pero también contención. Es lindo crear en conjunto con límite y amor”.
Gajá también recordó con cariño su transformación para el filme de Natalia Beristain, donde vivió un proceso de inmersión total: “Me volví otra por unos meses. Disfruté muchísimo. Fue como un sueño. Quiero más de eso”.
Aunque ha trabajado ampliamente en televisión, confiesa que el teatro tiene un lugar especial: “El teatro depende de que la actriz esté ahí, presente. Cada medio tiene su encanto, pero el ritual teatral es único”.
Entre sus más recientes trabajos está su participación en Chespirito, sin querer queriendo, donde interpreta a la tía de Chespirito, hermana de la mamá interpretada por Karina Gidii: “Una participación pequeña pero llena de nostalgia. Un trabajo minucioso y lleno de sentido”.

Orgullosa de su formación en la UNAM, Gajá reconoce cómo su paso por la escuela ha influido profundamente en su disciplina, creatividad y conexión con la ficción. “El teatro es vida y la vida es teatro. Cabe todo y todo cabe”.
¿El futuro? Le ilusiona la idea de dirigir y seguir explorando nuevos personajes. ¿Con quién trabajar? “Con quienes compartan de forma amorosa, creativa y divertida”.
Y a las nuevas generaciones, les deja una recomendación clara: “Sean pacientes y profundos. No se dejen llevar por lo inmediato ni por los seguidores. Abracen los libros, vayan al teatro, al cine, al museo. Sean curiosxs. Trabajen en comunidad. Hagan preguntas”.
Con la humildad de quien ha recorrido un largo camino y la frescura de quien sigue sorprendida por el juego escénico, Mariana Gajá se mantiene firme, sensible y luminosa. Una actriz que entiende que la transformación constante es su mejor papel.
GRUPO EDITORIAL EME EME DE MM:GROUP
Entrevista: Diana Bedolla @dian.bedolla
JEFE GPO.
Editorial: Edgar Cleto @eddcleto
Editora Principal: Diana Bedolla @dian.bedolla
Colaboración: Mariana Gajá @gajamariana
RP: J&F @jandf_pr











