La actriz veracruzana interpreta a una capitana en Contra el huracán, película inspirada en la tragedia de Otis. En entrevista, reflexiona sobre los roles de género, la desigualdad social y la importancia de contar historias donde las mujeres también conduzcan su propio destino.

Humberto Vázquez
En medio de un mar embravecido, donde la naturaleza parece imponerse sobre cualquier posibilidad de supervivencia, una mujer sabe que la experiencia, la valentía y la capacidad de tomar decisiones pueden marcar la diferencia. Es La Capitana, el personaje que interpreta Teté Espinoza en Contra el huracán, la nueva película de Jorge Michel Grau, una producción que no solamente reconstruye la violencia del huracán Otis, sino que también pone sobre la mesa las desigualdades sociales y los estereotipos de género.
Para la actriz veracruzana, con más de dos décadas de trayectoria, encarnar a una mujer acostumbrada a desenvolverse en un territorio tradicionalmente dominado por hombres representó una oportunidad para explorar otras formas de fortaleza femenina.
“Creo que una de las razones por las que amo mi trabajo es imaginar ser alguien más que no soy. Cercana o lejana, seguramente sería una versión mía en esa otra vida… eso me emociona. En este caso, es un honor y un privilegio ser La Capitana, esta mujer fuerte en muchos sentidos, con todos estos saberes y experiencias que la envuelven, seguramente con una estricta formación”, comparte en entrevista.
La película, que llegará a Netflix el 23 de octubre, está inspirada en hechos reales ocurridos durante el paso del huracán Otis por Acapulco en 2023. La historia sigue a Wirpul, interpretado por Benny Emmanuel, y a su medio hermano Candi, encarnado por Kristyan Ferrer, quienes quedan atrapados en alta mar cuando una tormenta se transforma en un huracán categoría cinco. Sin comunicación, sin motor y enfrentados a sus propios conflictos familiares, ambos deberán luchar por sobrevivir.

En esta historia de supervivencia, Teté interpreta a una mujer cuyos conocimientos y capacidad de respuesta desafían las representaciones convencionales de autoridad. La actriz celebra que la producción haya decidido confiar ese personaje a una mujer.
“Creo que muchos espacios, en general y en su mayoría, siguen siendo liderados por hombres. Incluso el mío. Pero que se haya tomado la decisión de que este personaje fuera una mujer, siendo una actividad relacionada con los hombres, me llena de orgullo y de optimismo hacia las nuevas narrativas”.

Su reflexión trasciende la ficción. Para Espinoza, la posibilidad de representar a mujeres en profesiones históricamente masculinizadas contribuye a transformar los imaginarios sobre quiénes pueden ejercer el liderazgo, enfrentar riesgos o asumir responsabilidades en situaciones extremas.
“Me emocionó mucho poder enfrentarme física y mentalmente a los retos que implicaban hacer este personaje, ser esa persona preparada para enfrentarse a una situación así, ser empática y al mismo tiempo, saber cuándo debe pensar con cabeza fría para salvarse o salvar a alguien más”.
La preparación actoral de Espinoza tiene sus raíces en Veracruz, donde estudió en la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana. Inició profesionalmente en 2001 y formó parte de la Compañía Titular de Teatro de esa institución entre 2009 y 2013. Su experiencia escénica incluye montajes como Wenses y Lala, Moscú y El bien del país, además de la creación de su propia compañía de clown, Espantando Moscas.


Desde su llegada a la Ciudad de México en 2014, su carrera se ha extendido al cine y las plataformas. Ha participado en series como El Chapo, Narcos: México, Tijuana y El secreto del río, así como en películas como Cosas imposibles, El último vagón y Desaparecer por completo. Esta última marcó su primera colaboración con Jorge Michel Grau, director con quien ahora vuelve a trabajar.
En Contra el huracán, la construcción de su personaje estuvo estrechamente relacionada con las exigencias físicas y emocionales de una producción que recreó situaciones extremas mediante escenarios construidos especialmente para el rodaje, realizado entre Acapulco y los Estudios Churubusco.
“Esa mezcla ya existía, estaba escrita, diría yo. Sólo había que habitarla. Las escenas que me tocaron eran por sí mismas, escenas en situaciones límite”, explica sobre la combinación de valentía, instinto de supervivencia y solidaridad que caracteriza a La Capitana.
La actriz reconoce que el trabajo colectivo fue fundamental para conseguir la intensidad que requería la historia: “El set listo, la gran ambientación construída, la dirección de Mich, el trabajo de todos y cada uno de los departamentos y por supuesto, la generosidad y complicidad de mis compañeros Benny y Kristyan, fueron fundamentales para que todo fluyera y se sintiera muy real”.
Pero detrás de la espectacularidad del desastre existe otra tormenta, una que no se manifiesta mediante vientos o lluvias, sino a través de las diferencias económicas. La película también observa cómo las condiciones materiales determinan las posibilidades de protección y supervivencia de las personas.
Para Teté, las catástrofes no necesariamente eliminan las divisiones sociales; por el contrario, pueden hacerlas todavía más visibles.




“No sé si las desdibuja o más bien las hace más evidentes. Siento que en el caso de Contra el huracán, remarca esa diferencia de clases en los momentos más vertiginosos. En donde quien tiene más poder adquisitivo, tiene quizá mayores posibilidades de resguardo, de reponerse o de simplemente no pasar por eso”.
Su lectura conecta con una de las preocupaciones centrales de la película: la vulnerabilidad de quienes, por sus condiciones laborales y económicas, deben exponerse a riesgos que otros pueden evitar. El huracán golpea un mismo territorio, pero las posibilidades de enfrentar sus consecuencias no son iguales para todos.
“Y mientras siga siendo así, las historias serán reflejo. Es muy valiente poner el dedo en ese renglón, me parece”, sostiene.
La actriz considera que esta producción representa un desafío distinto dentro de su trayectoria y una oportunidad para reconocer sus propias capacidades interpretativas.
“Representa un paso nuevo y diferente en mi carrera audiovisual. El gozo y agradecimiento con la vida por ser parte de este proyecto que también es el primero en nuestro país, de esa magnitud. Y el recordatorio a mi ser actriz, de que es capaz de muchas cosas”.
Sin embargo, más allá de la experiencia cinematográfica, Espinoza espera que personajes como La Capitana contribuyan a modificar la manera en que el público percibe la presencia femenina en las historias.
“Me gustaría que el público comience a normalizar ver a las mujeres en cualquier tipo de personajes. Que les podamos quitar las etiquetas de roles a los géneros”.
Y concluye con una reflexión que resume el sentido de su participación en Contra el huracán: “Darnos cuenta que las mujeres hemos sido siempre parte de las historias más transcendentes, ocupando el centro de éstas incluso, o estando alrededor de ellas. Siempre han existido y seguirán existiendo”.
En una película donde la fuerza de la naturaleza pone a prueba la supervivencia humana, Teté Espinoza recuerda que la capacidad, el conocimiento y la solidaridad no tienen género. Y que, incluso en medio de la tormenta, las mujeres también saben tomar el timón.
CRÉDITOS
Editorial Eme Eme
Editora en Jefa / Diseño: Diana Bedolla @dian.bedolla
Entrevista: Humberto Vázquez @skizzito
Foto Edgar Leon / León @leon.d.mar
Styling Ramiro Vera @ramiro_vera_stylist @glamirovera
Makeup and Hair Mario Nevarez @makeup_nevarez
Agencia: MM AGENCY @mmagency_










